Sábado, 14.08.10

Nuvens de Brasília

Fotografia

 

 


 

 

Mario Castello - Nuvens de Brasília - Fotografia (Brasília DF Brasil)

publicado por ardotempo às 03:01 | Comentar | Adicionar

Colagem Digital - Pintura / Fotografia

Love Sex

 

 

 

Cezar Almeida - Love Sex - Colagem Digital / Pintura / Fotografia (São Paulo SP Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 02:14 | Comentar | Ler Comentários (1) | Adicionar

Aforismo

El arte de no terminar nada (Lichtenberg)


Enrique Vila-Matas

Qué es un aforismo? Difícil ser preciso en la respuesta. Uno, en cualquier caso, cree saber qué no es un aforismo. No lo es, por ejemplo, esta frase de Robert Kennedy: "Si un mosquito pica a mi hermano John, el mosquito puede darse por muerto". Y uno cree saber que en cambio estas palabras de Nietzsche pueden pasar por un aforismo: "Lo que no te mata, te hace más fuerte". Del mismo modo que a uno no se le escapa que si fuera Georg Christoph Lichtenberg el que hubiera escrito en sus cuadernos: "Si un mosquito pica a mi hermano Karl, el mosquito puede darse por muerto", consideraríamos la frase como un aforismo, quizás porque Lichtenberg ha pasado principalmente a la historia por ellos, por sus aforismos. Aunque, por raro que parezca, no llegó a enterarse de que los escribía, pues se limitaba a trazar ideas en lo que llamaba "cuadernos borradores": ideas que, con toda la felicidad del mundo, nunca acababa de completar, de cerrar, y menos aún de suponer que un día serían reunidas en volúmenes titulados Aforismos de Lichtenberg.

De todas las definiciones me quedo con la de John Gross: "Una máxima sólo se distingue de un aforismo por ser un pensamiento establecido; el aforismo es siempre disruptivo o, si se quiere, es una máxima subvertida". Examinemos ahora una frase de Lichtenberg que no es ni una máxima ni un aforismo, pero pasa por ser esto último: "Comerciaba con tinieblas en pequeña escala". Aunque, bien mirado, ¿de verdad que no es un aforismo? Lo es si lo relacionamos con esta inspirada definición de Leonid S. Sukhorukov: "Un aforismo es una novela de una línea". De hecho, la propia definición de Sukhorukov ya es ella misma un aforismo. En cuanto a Lichtenberg, no era consciente de su inclinación al aforismo, pero solía escribir muchas novelas de una sola línea: "De su mujer tuvo un hijo que algunos querían considerar apócrifo". Tampoco pudo llegar a saber nunca que escribía greguerías avant la lettre: "Un tornillo sin principio".


Fue el crítico mexicano Christopher Domínguez Michael quien me mandó en junio de 1989 a Barcelona la muy portátil edición de Aforismos de Lichtenberg que, con selección, traducción, prólogo y notas de Juan Villoro, acababa de publicar en México el Fondo de Cultura Económica. Recuerdo muy bien que, cuando llegó a mi casa ese librito que resultaría tan decisivo en mi vida, no había oído jamás hablar de Lichtenberg, aunque sí mucho de Juan Villoro, que se había convertido con Pitol y Christopher en uno de las tres unidades de la Santísima Trinidad de mis amistades esenciales en México. Y bueno, el prólogo de Villoro resultó ser ingenioso en sumo grado y divertidísimo. Parecía que Lichtenberg - el atractivo jorobado de Gotinga - hubiera escrito toda su obra incompleta para que el joven Villoro descubriera zonas eléctricas de su futuro estilo. De hecho, hoy en día, en muchas ocasiones, la brillante prosa de Villoro está sembrada de relampagueantes frases aforísticas que puntúan sus textos a modo de inspirados latigazos.


Como aprieta el calor y la biblioteca me queda lejos, cito ahora de memoria una de las muchas informaciones que daba aquel prólogo de Villoro: "A Lichtenberg en Gotinga -de donde no se movió en 25 años- la idea de la muerte le obsesionó hasta tal punto que empezó a contar los entierros que veía desde su ventana". Y bien, ¿a qué más, aparte de contabilizar entierros y honrar a los textos incompletos, se dedicó Lichtenberg a lo largo de su prolongada "inmovilidad" en Gotinga en la segunda mitad del siglo XVIII? En primer lugar, a llevar una vida de científico.

 

Hizo descubrimientos casuales, las llamadas "figuras de Lichtenberg", y fue tan buen profesor de su alumno Alessandro Volta que éste acabó inventando la pila voltaica. En segundo lugar, se dedicó a la productiva actividad de sentir nostalgia del tiempo que pasó en Inglaterra. Fue el máximo introductor de Shakespeare, Sterne y Swift en Alemania. Y, además, prendado en el balneario de Margate de la forma que tenían los ingleses de entrar en el agua, copió para su país la idea británica de los carruajes que entraban al agua y desplegaban tiendas de campaña para que la gente pudiera nadar en pequeños grupos, y hasta llegó a inventar "balnearios de aire", lugares donde la gente alemana correría desnuda, "para dilatar sus poros y tal vez ventilar su mente".


Quiso inventar cadalsos con pararrayos. Pero no sólo se dedicó a inventar y a ser científico y a sentir nostalgia de la cultura de Londres, sino también a trabajar en escritos satíricos y ser redactor de un humilde Almanaque de bolsillo (nadie pudo llegar a imaginar que doscientos años después se haría mundialmente famoso como escritor de aforismos, en realidad el conjunto de notas dispersas en sus cuadernos, notas descubiertas por su casero y posteriormente sancionadas con admiración por Goethe, Nietzsche, Freud, Breton, Karl Kraus y Canetti, entre otros). Siempre espoleado por su enérgica curiosidad - es marca de la casa Lichtenberg su inmensa curiosidad por todo y su tendencia a la dispersión de su inteligencia en un permanente fisgoneo enciclopédico -, fue también un gran estudioso de las tormentas de su región y un coleccionista de descripciones de las mismas, además de sempiterno profesor de matemáticas, hipocondriaco hasta límites insospechados (llegó a imaginar treinta enfermedades en un solo minuto), gran bebedor de vino, precursor del psicoanálisis y también del positivismo lógico, del neopositivismo, de la filosofía del lenguaje, del surrealismo y del existencialismo. De ahí la vigencia absoluta de sus cuadernos borradores, hoy llamados Aforismos.


En España, un año después de la edición mexicana, se publicó otra antología de los aforismos, con formidable traducción de Juan del Solar, que en su prólogo dio al mundo las primeras noticias de las posibles conexiones entre Robert Walser y Lichtenberg: "Coinciden ambos, a siglo y medio de distancia, en la menuda idea de homenajear a un botón -Walser el de una camisa, Lichtenberg el de unos pantalones-, y agradecerle los servicios prestados con tanta fidelidad como modestia".


Menos es más, y un botón es casi menos que otro botón, y ya se sabe: "La tendencia humana de interesarse en minucias ha conducido a grandes cosas". El estudio de las minucias le ocupó mucho tiempo a este erudito de saber fragmentado, a este hombre que fue el más agraciado de todos los jorobados de la historia (parece, por cierto, que aprendió a escribir de espaldas a la pizarra para disimular su giba ante los alumnos), un escritor que tendía siempre en sus textos a la abolición de las jerarquías convencionales, como lo demuestran estas líneas, no terminadas del todo, como tantas del autor: "Lo que siempre me ha gustado en el hombre es que, siendo capaz de construir Louvres, pirámides eternas y basílicas de San Pedro, pueda contemplar fascinado la celdilla de un panel de abejas, la concha de un caracol...".


Con Lichtenberg muchos aprenden a pensar, a reír por ellos mismos. Creador de grandes y cómicas miniaturas portadoras de epifanías, fundó, con la ayuda de Sterne, la risa contemporánea: "¿Ha pescado usted algo? Nada más que un río".


Bueno, aún nos estamos partiendo de la risa cuando volvemos a picar en el anzuelo del mínimo río y cae otra nota borradora, otro aforismo: "Quien tenga dos pares de pantalones, que venda uno y se compre este libro". Dicho queda. De hecho, dicho lo dejó ya Canetti: "Que Lichtenberg no quiera redondear nada, que no quiera terminar nada es su felicidad y la nuestra; por eso ha escrito el libro más rico de la literatura universal". El misterio de lo inacabado -que viene a ser a la larga el propio misterio del mundo - es uno de los encantos de Aforismos, libro que produce el efecto que habitualmente producen los buenos libros, pues hace más ingenuos a los ingenuos, más inteligentes a los inteligentes, y los demás, varios miles de millones de seres de todo el mundo, permanecen inmutables, sin activar el cerebro.


Enrique Vila-Matas - Publicado em Babelia/ El País

publicado por ardotempo às 01:59 | Comentar | Adicionar
Quinta-feira, 12.08.10

O segredo revelado

Rosto

 

A magnifica face que se oculta sob bandagens na capa do livro CARASSOTAQUE, o romance do país em que as pessoas não têm rosto nem cabeças, é da belissima Vitoria Cuervo, fotografada por Pierre Yves Refalo:

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografias de Pierre Yves Refalo e Vitoria Cuervo

publicado por ardotempo às 10:43 | Comentar | Adicionar

Quase igual

Fotografia

 

 

 

Pierre Yves Refalo - Mímicas no Grand Louvre - Fotografia (Paris França), 2010

publicado por ardotempo às 10:31 | Comentar | Adicionar
Domingo, 08.08.10

Embarque imediato! Última chamada para o vôo...

 

Quem nasce para voar é passarinho


Ferreira Gullar


Sabem por que deixei de viajar de avião? Porque não quero me estressar.

 

Vejam bem, viajei de avião durante mais de 50 anos e só parei quando causas estressantes atingiram um ponto, para mim, intolerável.Na verdade, certa noite, vinha de São Paulo, num voo da ponte aérea, quando, ao nos aproximarmos do Rio, o avião sofreu uma queda brusca que pôs em pânico os passageiros. Foi apenas um susto, mas tamanho susto que, quando pousamos, todos, aliviados, aplaudimos o milagre. E eu, ao atravessar a pista e ver uma fila de infelizes que esperavam para embarcar, dei graças aos céus por não estar entre eles.Mas, dali a um mês, estava de novo dentro de um avião, na mesma ponte aérea. Mal completamos 15 minutos de voo, o comandante avisou que chovia muito em São Paulo e que Congonhas estava fechado, assim como Guarulhos. De fato, ficamos 40 minutos rodando no ar até que pudemos aterrissar, sob raios e trovões.

 

Desde aquela manhã, prometi nunca mais entrar num avião. E passei a viajar apenas de carro.

 

Essa opção, se me livra desses estresses, atrapalha-me a vida, impede-me de ir a São Luís, minha cidade natal, e de atender a convites para visitar lugares mais distantes.Sucedeu, porém, que, há uns três anos, aceitei ir a Madri para atender a um convite tentador. Topei e me arrependi amargamente. De saída, enfrentei um atraso de três horas antes de embarcar e mais uma hora dentro do avião esperando permissão para decolar.

 

Durante o voo, turbulências intermináveis que não me deixavam dormir. Ao descer em Madri, estava um trapo e me aterrorizava pensar que teria que tomar outro avião para retornar ao Brasil.Mas houve uma coisa compensadora: conheci o TAV -o trem de alta velocidade-, que me levou de Madri a Sevilha, viagem maravilhosa, com pouco mais de uma hora de duração e nenhum susto. Embarcamos sem ter quer fazer check in e desembarcamos sem ter que esperar a devolução da bagagem.

 

Num trem desses, faço qualquer viagem, vou até o polo norte. Acredito que, dentro de alguns anos, o avião vai ficar apenas para voos intercontinentais. E o trem, além do mais, não polui, é ecologicamente correto.Enquanto isso não ocorre, uso o automóvel, que me pega à porta de minha casa e me deixa à porta do hotel em São Paulo ou Belo Horizonte. E me distraio lendo as notícias acerca das encrencas em que se metem os que continuam a viajar de avião.

 

Não faz muito, li no jornal o artigo de um cidadão que levou 60 horas para ir de São Paulo ao Rio, viagem que dura menos de 40 minutos. É que mergulhou numa tempestade cheia de raios e turbulências que obrigou o piloto a desistir de pousar no Rio e dirigir-se para Belo Horizonte. Ali dormiram e, no dia seguinte, tomaram o rumo do Rio, mas uma nova tempestade o fez retornarem a Belo Horizonte, onde tiveram que dormir de novo para, na manhã seguinte, conseguirem finalmente pousar no Santos Dumont. Muito divertido, não?

 

Outro caso bem mais recente foi o daquele avião da Air France que teve de pousar em Recife devido ao boato de que havia uma bomba a bordo. Não havia, mas o voo atrasou 24 horas.Em seguida, outro avião da mesma companhia teve de voltar para o aeroporto Tom Jobim, após duas horas de voo, porque os banheiros haviam entrado em colapso. E, logo depois, um avião com destino a Chicago entrou em zona de tanta turbulência que foi obrigado a pousar onde pôde: dezenas de passageiros, feridos, foram hospitalizados.Naquela semana mesma, um desastre no Paquistão matou os 175 passageiros.

 

Esta semana, no Brasil, instala-se o caos aéreo.Esses fatos só fortalecem em mim a convicção de que o melhor é ficar em terra mesmo. Morrer é o de menos, pior é o pânico que antecede ou anuncia o desastre. Há pessoas que se dispõem a enfrentar qualquer situação porque amam voar, e há outras que têm que fazê-lo por necessidade profissional.Difícil, para mim, é entender aqueles que escolheram ser piloto de avião ou comissário de bordo. Sentem-se tão à vontade voando a 10 mil metros de altura quanto eu na minha sala. Devem pensar que ninguém se vai antes da hora, que quem morre de véspera é peru. Aproveito para lhes desejar, antecipadamente, um feliz Natal.

 

 

 


Ferreira Gullar - Publicado na Folha de São Paulo / UOL

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publicado por ardotempo às 14:19 | Comentar | Adicionar
Sábado, 07.08.10

A pintora dentro da instalação

Fotografia

 

 

 

 

Nelson Wilbert - Marta Penter na Fundação Iberê Camargo - Fotografia (Porto Alegre RS Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 23:45 | Comentar | Adicionar

Dois pecados capitais

Musée d'Orsay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pierre Yves Refalo - Dois pecados capitais / Preguiça / Inveja - Fotografia (Paris França), 2010

publicado por ardotempo às 15:30 | Comentar | Adicionar

Anos Dourados

Cinema em Barretos

 

 

 

 

Mario Castello - Cine Barretos - Fotografia (Barretos SP Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 15:21 | Comentar | Adicionar

Dama de vermelho

Pintura

 

 

 

 

 

Sérgio Gagliardi - Lady in red - Pintura - Óleo sobre tela (São Paulo SP Brasil), 2000

 

http://www.gag.com.br/

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publicado por ardotempo às 15:12 | Comentar | Adicionar

América

El caso Vespucio, según Stefan Zweig

 

Fietta Jarque

 

 

 

 

 

América. Un nombre equivocado para todo un continente. Una sarta de malentendidos, mentiras y medias verdades que adjudicaron ese nombre nada menos que al Mundus Novus. Al paraíso terrenal que los europeos del siglo XVI, hundidos en guerras, abusos, pestes y pobreza vieron como una esperanza de pureza, redención, de fortuna. Como el auténtico Edén bíblico.

 

Lo único que hizo este florentino fue escribir un cuadernillo en forma de cartas, relatando de forma amena lo que decía haber visto en estas nuevas tierras descubiertas por Colón. Pero mientras el genovés persistía en considerarlas como islas y costas de la Indias, Américo Vespucio (Florencia, 1454-Sevilla, 1512) fue el primero que las reconoció como territorio desconocido y nuevo, entre Europa y Asia.

 

Se ha recuperado un delicioso texto de Stefan Zweig, Américo Vespucio. La historia de un error histórico (Capitán Swing Libros) que cuenta y desenreda todos los increíbles embrollos que dieron con el bautizo del continente con el nombre de este escritorzuelo que, con sólo 32 páginas, pasó a la inmortalidad.


Fueron entre cuatro y seis folletos titulados genéricamente Mundus Novus y aparecieron en 1503, no se sabe bien si en París o Florencia. A lo largo de la década anterior se había realizado la mayor cantidad de descubrimientos geográficos de los anteriores cinco siglos. Pero todavía no se sabía muy bien en qué consistían.

 

Una de las virtudes que hicieron que los libritos del mal llamado Albericus Vespucius (se repitió esta errata en las primeras ediciones) fue que por primera vez se relataban las aventuras en estas tierras incógnitas con gracia y buena escritura. Describió extraños paisajes y animales, la apariencia de los indígenas inocentes en su desnudez y dramatizó sobre su canibalismo. Los anteriores relatos, hechos por marineros o viajeros de torpe verbo, no habían logrado ese impacto. El segundo acierto fue el título. Dos palabras que revolucionaron Europa. El por qué llegó a llamarse con el nombre de Américo Vespucio a este territorio fue producto de una especie de estrategia editorial.

 

El éxito de esta obrita llevó en 1504 a un editor veneciano a reunir varios relatos de viajeros junto al suyo y a titularlo Mondo novo e paesi nuovamente ritrovati de Americo Vesputio, que atribuía así al florentino el descubrimiento de lo que entonces tampoco se concebía como continente sino como unas islas y tierras de conexión desconocida. El mal estaba hecho y su fama de descubridor se difundió fuera de control. Una nueva edición, más ambiciosa, realizada en Saint-Dié, un pequeño pueblo cercano a Estrasburgo, que incluía la ampliación de los hasta entonces vigentes mapas de la Cosmografía de Ptolomeo con los nuevos descubrimientos, concluían con una nota de uno de los eruditos que lo elaboraron, el joven Waldseemüller, que proponía llamar al Nuevo Mundo, Américo o América, en recuerdo de su descubridor. Imprimieron la palabra sobre el mapa y nada pudo parar sus reproducciones. Aunque más adelante el propio Waldseemüller enarboló una campaña para deshacer el entuerto (quizá a petición del propio Vespucio), el nombre había calado en el imaginario de la época por su sonoridad. Zweig dice que América era una palabra conquistadora.


El relato del autor vienés no se limita a rastrar todos estos datos y contarlos en un relato tan entretenido como erudito, sino que añade posteriores investigaciones que aclaran ciertos puntos. Stefan Zweig (1881-1942), llegó a ser muy conocido en su época, como autor, pensador, periodista, poeta, viajero y pacifista. Se exilió en Brasil, uno de los lugares que Vespucio visitó y del que dijo "si hay un paraíso terrestre en algún lugar, no puede estar muy lejos de aquí". Por eso, tal vez, no quiso esperar a que este paraíso se convirtiera en infierno. Angustiado al pensar que el nazismo se apoderaría del mundo, Zweig se suicidó junto a su mujer en Petrópolis en 1942 y poco después sus libros dejaron de reeditarse con la regularidad anterior hasta casi desaparecer de las librerías. Afortunadamente ahora se están recuperando en traducciones al español, principalmente editadas por El Acantilado.

 

Fietta Jarque

Imagem: América - Desenho de Joaquim Torres-Garcia

 

Publicado em Babelia / El País

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publicado por ardotempo às 13:48 | Comentar | Ler Comentários (1) | Adicionar
Sexta-feira, 06.08.10

Elvis não morreu

Álbum de Elvis Presley em quadrinhos

 

Com roupas extravagantes, jaquetas coloridas, mantos cravejados de brilhantes, cinturões decorados, topete esculpido com gel e passos de dança de coreografias inusitadas, Elvis Presley influenciou toda uma geração, conquistando fãs por onde passava.

 

Para homenagear o Rei do Rock, desenhistas de quadrinhos alemães lançaram a biografia do cantor em formato HQ, denominada Elvis.

 

Nas 128 páginas do livro, os fãs saberão mais detalhes sobre a polêmica trajetória de um dos maiores ícones da música internacional, incluindo fatos sobre o início de sua carreira, a passagem por Hollywood, os casos amorosos até a sua decadência física aos 40 anos, que culminou na sua morte precoce.

 

 

 

 

 

A biografia foi organizada e roteirizada por Titus Ackermann e Reinhard Kleist, e está dividida em dez capítulos ilustrados por grandes nomes dos quadrinhos germânicos, como Nic Klein, Uli Oesterle, Isabel Kreitz e Thomas von Kummant.

 

Publicado na Alemanha em 2007, o HQ foi lançado na França no mesmo ano e chegou a Holanda somente no início desse semestre. Para os fãs brasileiros que estão ansiosos para ver a versão de seu ídolo em quadrinhos, o lançamento está previsto para a primeira semana de agosto, chegando às livrarias antes mesmo da versão norte-americana.

publicado por ardotempo às 02:21 | Comentar | Adicionar

Fotográfica - Intervenção imagética

Foto-Arte Digital

 

 

 

Cezar Almeida - Perfil - Fotografia/ Intervenção Imagética (São Paulo SP Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 02:04 | Comentar | Ler Comentários (2) | Adicionar

Simpatia no cemitério

Para que tudo funcione a contento

 

 

 

 

 

Pierre Yves Refalo - Sepultura de Victor Noir, Cemitério Père-Lachaise Paris - Fotografia (Paris França), 2010

publicado por ardotempo às 01:56 | Comentar | Adicionar
Quinta-feira, 05.08.10

O imaginário do povo brasileiro

Homenagem a Janete Costa

 

Exposição: Janete Costa e o Imaginário do Povo Brasileiro

Curadoria: Maria Cristina Cuervo Azevedo Moura

Lui Cuervo Lo Pumo

Coleção: Vilma Eid

Fotografias: Lucas Moura

Local: Casa Brasil 2010 - Bento Gonçalves RS Brasil

Data: 2010


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


publicado por ardotempo às 02:34 | Comentar | Adicionar

Cardume

A gangue do Mickey Mouse

 

 

 

 

 

O cardume, marchando rapidamente em ordem comprimida, sob a luz filtrada da Grande Galeria, seguindo a bandeira da mão almofadada, parou repentinamente defronte às telas renascentistas de Leonardo. Mão contra mão, o grupo de mulheres e homens, mais mulheres do que homens, cabelos recatadamente pintados em negro, cerrou o muro indevassável da observação. Olhar à direita, olhar à esquerda, movimentos curtos e ágeis, o corpo conjunto do pêndulo, todos fotografando digitalmente o que verão mais tarde sentados no tatame. Parte a gangue do Mickey Mouse, em formato reumático de muralha serpente seguindo o punho com dedos de bolha. Na direção da Vênus ou do Sol Nascente.

 

Pierre Yves Refalo - A gangue do Mickey Mouse, no Grande Louvre - Fotografia (Paris França), 2010

publicado por ardotempo às 00:03 | Comentar | Adicionar
Terça-feira, 03.08.10

O retrato da moça

No Museu - Os Gêmeos

 

 

 

Street Art - Os Gêmeos / Instalação - Objeto interativo pintado (Curitiba PR Brasil)

publicado por ardotempo às 04:04 | Comentar | Adicionar

Atrás da cortina

Exotique.Grupo Tholl.Teatro São Pedro.Porto Alegre.Bastidores do espetáculo

 

 

 

Gilberto Perin - Bastidores - Fotografia (Porto Alegre RS Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 03:07 | Comentar | Adicionar

A receita do Chef

O Chef ensina

 

 

 

Pierre Yves Refalo - Chef Paul Bert - Fotografia (Paris França), 2010

publicado por ardotempo às 02:28 | Comentar | Adicionar

A garota do Sumaré

Street Art

 

 

 

Vanildo Nottoli - A garota do Sumaré - Street Art em grande formato - Fotografia (São Paulo SP Brasil), 2010

publicado por ardotempo às 02:18 | Comentar | Adicionar

Editor: ardotempo / AA

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